En lo que sin duda es un catálogo de buenas intenciones que merecen el mejor de los resultados, la licenciada blanca dora Sarabia, jefe del departamento de desarrollo urbano y ecología, está enviando a quien corresponda un desplegado de seis puntos en donde, solicita a la comunidad que participen en esfuerzo colectivo para que nuestro municipio se conserve limpio de contaminación y plagas.

Un buen intento que ojala tenga el mejor de los éxitos, sin embargo existe muy poca conciencia social en cuanto a la necesidad de  que nuestras familias alcancen buenos niveles de salud a través de la limpieza, máxima que las acciones de autoridad, si no se acompañan de sanciones y estas se cumplen, poco efecto se lograra.

 

Por ejemplo, se solicita no quema basura, mantener limpio el frente de casas o negocios y sacar la basura 20 minutos antes del paso del camión recolector de basura, cosa que poca gente, menos de lo deseable, atiende estas sugerencias de manera cotidiana.

También solicita a propietarios de lotes baldíos que los mantengan limpios de maleza y basura para evitar proliferación de moscos transmisores de enfermedades.

No desperdiciar el agua, no tirar basura en calles, caminos y carreteras y mantener animales de engorda, puercos, chivos, caballos y borregos, en corrales fuera de la zona urbana.

Lo dicho todo un de buenas intenciones que merecen ser atendida, pero lamentablemente la inmensa mayoría de los ciudadanos carecen de este tipo de educación urbana, tiramos papeles, botellas y vasos desechables en donde se nos antoja; el agua la derrochamos sin contemplación alguna y nadie, ninguna autoridad aplica algún tipo de sanción, que lamentablemente es la única forma de que mucha gente entienda que una ciudad limpia no es la que se barre más, sino la que se ensucia menos y en esto los ciudadanos tienen la última palabra.

Blanca Dora lo sabe, y confía en la voluntad de los ciudadanos para atender estas recomendaciones, que algún día serán entendidas y acatadas, ella seguirá insistiendo y, lo mejor, predicando con el ejemplo, pues se le ve abriendo hoyos, sembrando árboles, recogiendo basura de la calle y con este calor y los rayos del sol quemando, pues con esta tarea se acerca  a la  santidad.

 

Lo anterior constituye un elogio para esta buena funcionaria, cuyo ejemplo debe seguirse, tal como ya lo hacen sus colaboradoras, que al parejo se fajan todos los días en apoyo de un ambiente ecológicamente sano para nuestras familias.