Sin protocolo de ninguna naturaleza ni publicidad. Tampoco la invitación a los medios de comunicación, que suelen darse alrededor de este tipo de encuentros, se reunieron por primera ocasión, luego de la elección del pasado 5 de junio, el presidente municipal Arturo Rodríguez Castillo y Giovanni Escobar Manjarrez, ganador de la elección y alcalde de nuestro municipio a partir de enero del próximo año.

El encuentro fue en el despacho del alcalde, ellos dos solos y según trascendió más que una entrevista se trato de una charla entre amigos. Es más, fue el reencuentro de políticos en alguna ocasión compañeros de fórmula, de esto hace tres años cuando el primero buscaba ser presidente municipal y Escobar Manjarrez iba tras una curul en el congreso del estado.

Obviamente se habló del estado en que se encuentra el municipio y como lo heredara Giovanni Escobar el primero de enero cuando oficialmente asuma la presidencia municipal.

Un municipio con gobernabilidad, tranquilo y trabajando, sin duda, que con la nueva administración, de 22 meses, intentara escribir la nueva historia de trabajo y desarrollo.

La conclusión, es que será una transición tranquila, respetuosa de los tiempos y de entrada sin deudas a largo plazo, compromisos económicos con el personal saldados y caminando.

No sabemos si se habló de nombres en el nuevo gabinete, aunque por ay existen voces de funcionarios eficientes y con buenos resultados que podrían repetir. Otros más que nos han llegado de profesionistas que se incorporan por primera vez al servicio público, sobretodo en el área de desarrollo urbano y obras publicas, un cargo administrativo en donde recae la responsabilidad de la obra social.

Repetimos, no hubo nombres, tampoco recomendados dado al respeto que existe entre el presidente actual y el futuro, concluyendo en que en breve seria la primer entrevista entre los equipos que van a entregar y los que van a recibir, todo en calma y a su tiempo.

 

La despedida fue igualmente cordial, un abrazo y un apretón de manos y el mutuo deseo de que le valla bien a ELOTA, que finalmente es el punto de convergencia de ambos políticos.Sin protocolo de ninguna naturaleza ni publicidad. Tampoco la invitación a los medios de comunicación, que suelen darse alrededor de este tipo de encuentros, se reunieron por primera ocasión, luego de la elección del pasado 5 de junio, el presidente municipal Arturo Rodríguez Castillo y Giovanni Escobar Manjarrez, ganador de la elección y alcalde de nuestro municipio a partir de enero del próximo año.

 

El encuentro fue en el despacho del alcalde, ellos dos solos y según trascendió más que una entrevista se trato de una charla entre amigos. Es más, fue el reencuentro de políticos en alguna ocasión compañeros de fórmula, de esto hace tres años cuando el primero buscaba ser presidente municipal y Escobar Manjarrez iba tras una curul en el congreso del estado.

Obviamente se habló del estado en que se encuentra el municipio y como lo heredara Giovanni Escobar el primero de enero cuando oficialmente asuma la presidencia municipal.

Un municipio con gobernabilidad, tranquilo y trabajando, sin duda, que con la nueva administración, de 22 meses, intentara escribir la nueva historia de trabajo y desarrollo.

La conclusión, es que será una transición tranquila, respetuosa de los tiempos y de entrada sin deudas a largo plazo, compromisos económicos con el personal saldados y caminando.

No sabemos si se habló de nombres en el nuevo gabinete, aunque por ay existen voces de funcionarios eficientes y con buenos resultados que podrían repetir. Otros más que nos han llegado de profesionistas que se incorporan por primera vez al servicio público, sobretodo en el área de desarrollo urbano y obras publicas, un cargo administrativo en donde recae la responsabilidad de la obra social.

Repetimos, no hubo nombres, tampoco recomendados dado al respeto que existe entre el presidente actual y el futuro, concluyendo en que en breve seria la primer entrevista entre los equipos que van a entregar y los que van a recibir, todo en calma y a su tiempo.

La despedida fue igualmente cordial, un abrazo y un apretón de manos y el mutuo deseo de que le valla bien a ELOTA, que finalmente es el punto de convergencia de ambos políticos.