Han pasado seis décadas de aquel gris amanecer en la cruz de Elota; gris era el color que le daba la neblina mientras el sol iniciaba su recorrido.

Don Esteban se encontraba en frente de su nuevo negocio que aun no daba apertura. Ese amanecer lo desalentaba ya que cuestionaba su decisión que había tomado unos meses atrás, Don esteban había optado por poner la primer paletería en la cruz.

 

 

Minutos después, mientras Don Esteban contemplaba las nuevas hieleras dentro de su negocio,  amplias y lamentablemente vacías. Su espíritu de luchar por el futuro de sus hijos lo obligaba a confiar que los conocidos en Culiacán quienes le habían prometido enviarle una persona ha ayudarle, es decir ha enseñarle hacer nieves y paletas, confiar que sí le cumplirían. Pues todo el dinero que había recibido del ferrocarril  por la fuerte lesión lo había invertido en la primer paletearía en La Cruz de Elota Sinaloa.

-Señor, señor disculpe.

-Lo siento, no estoy abriendo para ventas- Con su voz suave le contesto Don Esteban al extraño de pie en la entrada.

-Señor me podría ayudar con unas cuantas monedas para un taco, me acabo de bajar del tren.

-Sí, claro.

Don Esteban tomo unas monedas de su bolsillo, el hombre en la entrada camino asía el para tomar las. Notando que las hieleras estaban vacías le pregunto porque. Don Esteban le explico el porque, y que ya habían pasado meses y la promesa aun no le cumplían los de Culiacán.

 

-          ¡Y que tal si yo le enseño!

Don Esteban Sonrió, le tenia un cariño especial a los que viajaban en los trenes de carga por falta de dinero, en el tiempo que trabajo veía como sufrían hambre ,  frió en invierno y calor en verano.

 

-          ¡De verdad yo le puedo enseñar!

Don Esteban considero que no tenía nada que perder, fue y le compro ropa, le consiguió donde quedarse. Para su sorpresa el extraño llamado Fer, sí sabía.

 

Don Esteban aprendió en un corto tiempo. Fer así como arribo se marcho, le dio las gracias a Don Esteban y se fue pero esa vez en un tren pasajero. Y las paletas eran y son tan ricas que por ello las nombro:                            

Las Delicias

 

Calle Benito Juarez esquina con Gabriel Leyva Colonia centro, La Cruz de Elota Sinaloa

Escrito Por:  Michael Siñori